Mascotas - La tortuga de Florida o de orejas rojas
Es una de las mascotas más populares entre los niños.
Procede del sur de EEUU pero en la actualidad se encuentra repartida por todo el mundo, poniendo en peligro a otras especies de la fauna autóctona.
Se puede adquirir en tiendas de mascotas, donde además les informarán de que esta especie está acogida al convenio CITES para protección de la fauna y flora autóctona.
Cuando las compramos son pequeñitas, pero pueden alcanzar hasta los 30 cm. de diámetro y vivir hasta 20 años, motivo por el cual son abandonadas cuando sus propietarios se plantean tener que comprar un nuevo acuario o simplemente se cansan de ellas causando daños irreparables en la fauna autóctona ya que son muy voraces.
Su piel es verde oscura con líneas amarillas y se caracteriza por unas manchas rojas a ambos lados de las orejas lo que da lugar a su nombre.
Los machos y las hembras son prácticamente iguales, solo algunos detalles los diferencian, los machos tienen las garras delanteras más largas y la cloaca está más cercana del caparazón en las hembras.
Tenemos que pensar que las tortugas de Florida son animales acuáticos, pero que también necesitas espacios secos, con lo cual debemos adaptar el acuario para esta especie.
Generalmente, cuando se adquiere una tortuga se compra un diminuto acuario con una palmerita como decoración, no es el más adecuado ya que como se expuso con anterioridad, crecen pronto, con lo cual necesitaremos rápidamente otro lugar más espacioso.
La alimentación es muy variada, se recomienda un compuesto para tortugas de calidad que además tiene la propiedad de no enturbiar el agua, al que le podemos añadir trocitos de carne picada, algún insecto, pescado y vegetales como la zanahoria partida de forma que la puedan coger fácilmente con la boca.
Tenemos que tener en cuenta que la salud de nuestra tortuga depende en gran medida de la limpieza del agua, mientras más fácil sea limpiar el acuario mejor para nuestra mascota.
Otro tema importante es el de la radiación solar directa que las tortugas necesitan para desarrollar su sistema inmunológico además de ser necesario para procesar adecuadamente los alimentos y poder asimilar los nutrientes.
Si por la disposición del acuario esto no se lo podemos ofrecer de forma natural, hay que considerar la compra de una lámpara de luz de espectro total que encontraremos en tiendas especializadas en mascotas.
Al ser originarias de zonas templadas pueden necesitar de un calentador de acuario para adecuar la temperatura del agua que debe estar entre los 20º y los 28º Centígrados.
En la decoración natural del acuario asegúrate que las plantas que incluyas no sean venenosas y que la grava sea gruesa, difícil de ingerir por las tortuga.
Si mantenemos el acuario siempre limpio y les tenemos una alimentación adecuada, la tortuga no padecerá ninguna de las enfermedades con las que suelen llegar algunas de ellas a la clínica veterinaria, ojos hinchados, caparazón blando...