Es la más grande de las psitácidas y posee una extraordinaria belleza por su colorido.
Es originaria de América del sur donde vive en la selva virgen.
No existe dimorfismo sexual por lo que debe sexarlos un experto.
Su alimentación se basa en semillas y frutas, actualmente existen piensos compuestos muy efectivos a los que se puede acompañar de frutas y verduras.
Al ser de gran tamaño, pueden alcanzar 90 cm. se aconseja tenerlos en un plato para loros al que se sujeta mediante una cadenita en una de las patas.
Pueden aprender algunas palabras y melodías.
Es frecuente ver que solo se los alimenta de semillas de girasol y alguna fruta, la alimentación debe ser variada, esto repercute en los años de vida saludable que puede tener.
Loro del Amazonas o Loro de frente azul
Como su nombre indica procede de América del Sur, más concretamente de la región del Amazonas y vive en los bosques tropicales.
La única diferencia apreciable entre machos y hembras es la talla, las hembras suelen ser más pequeñas.
La alimentación al igual que la de los otros loros se basa en semillas y frutas incluyendo los frutos secos como las nueces.
Las jaulas deben ser espaciosas o bien utilizar una percha o plato para loros.
Pulverizar con agua por lo menos dos veces en semana ayudará a conservar su plumaje en perfectas condiciones.
Al igual que otros loros puede sufrir de estrés, esto se traducirá en pérdida de plumas e inapetencia, deben proporcionársele juguetes, existen de muchos modelos en los comercios especializados en mascotas.
Periquito
Es procedente de Australia y muy común como mascota en los hogares españoles, se calcula que diez millones de hogares españoles poseen uno o varios periquitos.
En libertad viven en grandes bandadas, son monógamos y rara vez cambian de pareja si uno de los dos muere.
Se alimentan de semillas y frutas, en época de cría se les debe proporcionar pasta a base de huevo.
Crían bien en cautividad, para eso hay que proporcionarles una caja-nidal con una abertura suficiente para que puedan entrar y salir del nido.
Aparentemente el macho y la hembra son iguales, les diferencia el color azulado que tiene el macho en la cera (parte superior del pico)
Con grandes dosis de paciencia los periquitos pueden llegar a emitir sonidos parecidos a los humanos.