1 Kg de calamares medianos
1 ½ cucharadas de harina
5 cucharadas de agua
1 huevo
Sal
Limpie bien los calamares y póngalos a hervir con agua con sal hasta que estén tiernos.
Cuando se enfríen, cortar en rodajas como de 1 cm o algo menos.
Aparte se hace una papilla con la harina, el agua y el huevo batido con la que rebozaremos los calamares.
Freír en abundante aceite bien caliente hasta que estén doraditos.
Servir acompañados de ensalada de lechuga y cebolla en gajos muy finitos.